lunes, 10 de enero de 2011

Noviazgo

Los jóvenes quiere casarse y ser feliz. Dios así lo quiere. Pero la decisión de elegir al compañero/a
no siempre resulta sencilla.

1 CUANDO UN JOVEN CRISTIANO PIENSA EN CASARSE, ANHELA HACER LAS COSAS
DE LA MEJOR MANERA, DESEA COMENZAR CON UN FUNDAMENTO SÓLIDO :

1.1.1 El joven no quiere edificar su casa sobre la arena sino sobre la roca. Si tienes a Cristo
en tu corazón no tienes por qué fracasar, caer o arruinar tu vida. Con el Señor Jesús en
tu vida podrás formar un hogar precioso donde valga la pena vivir.

1.1.2 Dios dice: “No es bueno que el hombre esté solo, le haré ayuda idónea para él.” O
sea que el cristiano y la cristiana, cuando están pensando en formar una pareja, están
buscando a aquella persona que Dios ya ha elegido. Una ayuda idónea, una persona
acorde a mis necesidades y, al mismo tiempo una persona que necesita lo que yo tengo
para darle.

1.1.3 El cristiano no busca a su pareja por motivos puramente egoístas (al menos no
debiera ser así). Es verdad que el joven necesita una esposa; pero a su vez, cuando
está pensando en la compañera, debe preguntarse: “¿A quién podré bendecir? ¿Quién
necesita lo que yo tengo para ofrecer? ¿A quién puedo ayudar? ¿A quién puedo amar
con todo mi corazón y para quién puedo ser una bendición?
Ahora, hay otro punto importante que mencionar:
2 EL CRISTIANO ESTÁ UNIDO PARA SIEMPRE:

2.1 No es como una mariposa ni como una abeja que va de flor en flor para ver cuál es la más
dulce.

La Biblia dice: “Ningún hombre debe separar lo que Dios juntó” (Mateo 19.6)
El cristiano verdadero piensa en casarse y vivir unido al cónyuge en amor, paciencia,ternura y perdón constantes, hasta que la muerte los separe.
Cuando existe la voluntad sincera en el corazón, el Espíritu Santo se ocupa de guiar al joven cristiano.
“Yo soy el Señor Dios de ustedes...que los guía por la senda que deben seguir.”
(Isaías 48.17).

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