lunes, 26 de junio de 2017

Vivir en fe

Piensen en algunas situaciones de la vida que son desesperantes, por ejemplo:
-la mujer que tiene que mantener una familia porque su esposo no tiene trabajo (esposa de un desocupado)
-la mujer que quedó viuda y ahora tiene que mantener el hogar.
-la mujer que es madre soltera y está en la misma situación.
-tener hijos que necesitan de una medicación constante y que es muy cara etc.…
Hoy vamos a hablar de una mujer cuyo entorno social era desesperante:

Ella era esclava
 (no salía nunca de compras, no iba a ningún shopping, no estudiaba ninguna carrera,  ni siquiera podía elegir lo que iba a comer o qué iba a preparar para su familia. No manejaba ningún horario para ella o los suyos….simplemente se sometía a recibir órdenes y a obedecer, y a trabajar todo el día)
A pesar de todo eso ella había formado una familia, se había enamorado y había tenido hijos.
Esta mujer se llamó Jocabed. ¿Qué otro problema podía tener aparte de este?
Ella vivía bajo el imperio egipcio y el rey de Egipto al ver que el pueblo de Israel crecía tanto, decidió que muriesen todos los recién nacidos hijos varones de los israelitas. Así que imagínense, justo en ese momento Jo cabed estaba esperando un bebé seguramente que desearía que fuera nena, pero al nacer, era un varón y muy hermoso. No sabemos si ella se pasó todo el embarazo bajo esta amenaza, o ya estaba por tener cuando se dio la orden de la matanza, pero de una u otra forma esto era desesperante!
De nosotras depende que va a pasar con nuestro futuro.
Es nuestra decisión si queremos vivir o queremos morir. O sea si decidimos vivir la circunstancia o salirnos de ella.
Me gustaría que conozcan tres características de Jocabed  que hicieron que ella se mantuviera en medio de la prueba.
En primer lugar:
Jocabed tenía en su interior un tesoro preciosísimo llamado Fe
¿Qué es la fe? Fe entre otras cosas  es:
        •       Es anticipar y esperar lo bueno, aunque las circunstancias sean malas. “Muchas son las aflicciones del justo pero de todas ellas los librará el Señor”
        •       Es permanecer en las promesas de Dios y no en nuestros propios razonamientos. El razonamiento nos lleva al plano de la duda.
        •       Es disfrutar de la presencia de Dios en medio de la prueba. “mi presencia irá contigo y te daré descanso”
¿Dónde vemos en la vida de Jocabed que ella tenía fe? He.11.23
Vemos la fe de esta mujer en que escondió a su hijo porque no le tuvo miedo al rey. El enemigo número uno de la fe es el miedo.  La fe anticipa y espera lo bueno, y el miedo también anticipa y espera, solo que anticipa y espera lo malo. Una mujer que no tiene miedo a las amenazas de los hombres, es una mujer valerosa, una mujer que conoce a su Dios, ella puede decir confiadamente: “no temeré lo que me pueda hacer el hombre” –Sal.27-
Las pruebas vienen a nuestra vida para que salga hacia afuera lo que hay dentro de nosotras. Dios ya sabe lo que hay, pero quiere que nosotras lo comprobemos. Para que sepamos en qué nivel de fe nos encontramos, ya que cada una de nosotras tiene una medida de fe que hay que hacer crecer. Esto no tiene que ver con lo que hago, sino con quien soy.
Brevemente les mencionaré los tres niveles de fe:
El primer nivel  de fe es:
 Fe como un grano de mostaza: la fe es como una semilla, es la primera fe que Dios te da. Cuando recibís a Jesús; es la fe que te enseña a adorar, la fe que te enseña a orar, a pedir por la ropa, por la comida, es la fe de los primeros pasos. Aprendes a pensar de otra manera, ahora no robas, no mentís, panzas con los pensamientos de Dios, lees la Biblia, te congregás, das, servís etc.
Esta es la fe para las cosas cotidianas, para que cuando aprendas a pensar como lo hace el Señor estés lista a pasar al segundo nivel de fe, donde la semilla se hace planta.
El segundo nivel de fe:
La planta de fe; es la fe para las crisis.
La semilla crece y se hace planta. Cuando te vienen pruebas, ataques, luchas , dificultades, tu fe crece, se fortalece, porque ya no es semilla, ahora es planta que resiste las pruebas, presiones y luchas. Y es justamente aquí donde Dios va a formar tu carácter.
En el nivel uno Dios cambió tu manera de pensar, pero ahora tiene que formar tu carácter y para eso hacen falta pruebas, hacen falta luchas.
El tercer nivel de fe:
 Fe para conquistar cosas grandes.
Dios te va a pasar por el nivel uno, por el nivel dos, para que tu fe crezca, y sea árbol.  No sea semilla, ni planta, seas árbol y dejes de ser un consumidor, para ser alguien que  pase de soportar la prueba a se alguien que conquiste los sueños y cosas grandes. Hay gente que tiene fe para estar en medio de la prueba pero no para salir de ella.
En segundo lugar:
 Jocabed  ministraba fe a su familia-
(Sus tres hijos siguieron a Dios)
Crió a Moisés lo suficiente como para que le quede grabado quién era Su Dios,
He.11.24 su hijo “rehusó llamarse…..” no le importó su estrato social y escogió el maltrato…porque tenía la mirada puesta en el galardón…”
Moisés pudo rehusar, porque tenía una marca de fe en su corazón, tenía una fibra espiritual muy profunda, no es fácil decirle que no al placer, al deleite si no es por algo que sea mucho más grande y poderoso que eso, bueno la fe lo es, tal es así que dice la Biblia que es más preciosa que el oro!!.
Su hijo tenía su carácter, no tenía miedo del rey, porque se sostuvo “como viendo al invisible”
En tercer lugar,:
la vida de Jocabed fue una declaración de fe:  “Es pues la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve”
Ella probablemente no vio a Moisés nunca más después de aquel día que lo dejó en la corte del rey. Pero ella en fe, esperaba algo grande aunque no lo pudo ver… Ella no fue nombrada en el libro de Hebreos como otras mujeres, ella está dentro del grupo de los anónimos, de ese grupo donde dice: “conforme a la fe murieron todos éstos sin haber recibido lo prometido, sino mirándolo de lejos, y creyéndolo, y  saludándolo, …” Heb.11.13-16
Jocabed cumplió su sueño, llegó al tercer nivel de fe, su hijo liberó a su pueblo de la esclavitud, por eso Satanás quería matarlo, él siempre quiere matar nuestros sueños y nuestra esperanza.
Solo una fe que no titubea puede alcanzar estos sueños.  Ella levantaba cada día en adoración, el escudo de la fe para apagar todos los dardos de fuego del maligno, que le decían: “no vas a poder Jocabed, te van a descubrir, van a matar a tu hijo…” Pero ella no escuchó esas voces, porque alineó sus pensamientos con los de Dios, que le decían: “Para el que cree todo es posible”.

¡Si elegís vivir en fe… Dios te asegura un final de victoria!

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