lunes, 16 de abril de 2012

ROMPIENDO LA ESCLAVITUD DE LAS DEUDAS.

Me levanté en un hogar donde todo se adquiría a través del crédito. Cada semana llegaba alguien a la puerta de mi casa cobrando algo. Era una situación angustiosa el escuchar: No tengo hoy para pagar y luego de esto, escuchar amenazas por parte de los acreedores.

Los años pasaron y en ese ambiente me dejé envolver, pues en mi etapa de joven, teniendo ya un trabajo, comencé a adquirir mis cosas personales a crédito. Cada fin de mes no tenía satisfacción al recibir mi sueldo pues al hacer las cuentas todo se iba en pagar lo que había comprado a crédito y no podía disfrutar de mi sueldo para otras cosas.

Me casé con un hombre que no tenía esta posición y que venía de un hogar donde no se le debía a nadie. Por supuesto esto generó entre nosotros conflictos que nos quitaban la paz.

Un día gracias a Dios pude romper con esa esclavitud de la deuda pues junto con mi esposo nos sentamos e hicimos un presupuesto y organizamos nuestras entradas y salidas.

Además otro aspecto que ha funcionado en nuestro matrimonio ha sido el ahorro. Aunque sea algo significativo necesitamos comenzar a formar el hábito de ahorrar y pensar en el futuro.

Tenemos la mente de Cristo y podemos ser sabios en la administración de nuestras posesiones, y poder decir NO a aquellas compras impulsivas, preguntarnos si lo que deseamos es necesario, si puedo vivir sin ello, y no caer en la trampa del consumismo, haciendo mal uso de las tarjetas de crédito.

La Biblia dice: Del Señor es la tierra y Su plenitud, el mundo y los que en él habitan, entonces nada es nuestro y no tenemos que ser esclavos las deudas queriendo adquirir cosas y más cosas. Recordemos que vinimos a este mundo sin nada y volveremos a la tierra de donde fuimos sacados, sin nada.

Dios ha prometido suplir todas nuestras necesidades conforme a Sus riquezas en gloria en Cristo Jesús.

Por lo tanto rompamos con esa esclavitud de las deudas y vivamos una vida de paz y tranquilidad sin deberle a nadie nada.

CÓMO ROMPER CON LA ESCLAVITUD DE LAS DEUDAS.

  • En primer lugar tienes que desear ser libre de esa esclavitud y buscar la ayuda. Acude a Dios quien tiene todas las respuestas para todas las situaciones difíciles de la vida.

El mismo nos dice: Clama a mí y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tu no conoces. Jeremías 33:3.

Jesús dijo: Conoceréis la verdad y la verdad os hará libres. Juan 8:32.

  • Busca personas especializadas en ayudar para hacer presupuestos y guiar en el buen manejo del dinero. En la multitud de consejeros está la victoria. Proverbios
  • Decide cancelar todas tus deudas, aunque sea poco a poco y en la medida en que das ese paso, podrás ver el milagro de Dios llevándote a la solvencia económica.
  • No compres nada que realmente no necesites, y si es algo que es necesario, no lo adquieras a crédito, comienza a ahorrar y cuando tengas el dinero, lánzate en esa adquisición.
  • Comienza a practicar la disciplina del ahorro.
  • Da al pobre lo que puedas.
  • Vive tu vida en paz y tranquilidad.

Dios te bendiga y te ayude a salir de la esclavitud de las deudas.

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