domingo, 6 de mayo de 2018

Carne y hueso

–        Conocerá la razón por la cual Dios se hizo un ser humano de carne y hueso (en Jesús) y porque murió en la cruz.
–         Para comprender la misericordia y amor de Dios, y el por qué de la muerte de Jesús, primero deberá entender la gravedad del problema del pecador, considerando que Dios es santo y en su santidad aborrece al pecador y que Dios como juez de todo el universo debe ejercer justicia, y Dios no puede dejar sin castigo al culpable.
–          Sabrá que Dios dispuso un sistema para que El mismo en Jesús, ocupara el lugar del pecador, para que en lugar de que el pecador reciba el castigo por sus pecados, Jesús siendo inocente recibiera el castigo que merecía el pecador, para darle vida eterna al pecador que cree en Jesús.
Antecedentes.
Para entender la dimensión de la gran misericordia que Dios ha tenido por los pecadores, para poder tener una idea del gran amor que Dios ha tenido por el mundo, para que Jesús, Dios hecho carne y hueso, muriera como un criminal sin serlo para salvar a los verdaderos pecadores, primero es necesario entender, algunos atributos básicos de Dios, su santidad, su ira contra el pecador, su justicia perfecta.
Dos ilustraciones para explicar porque es importante explicar el problema del ser humano, antes de dar las buenas noticias del evangelio.
El policía y el mal conductor.
Supongamos que usted se va a vivir a otro país donde usted nunca ha estado antes.
Se instala y adquiere un automóvil, puede conducir con su licencia de conductor de su país de origen.
Sale usted en su automóvil por la ciudad, y al poco tiempo lo detiene un policía, y le pide su licencia de conducir y documentos.
El policía revisa sus documentos y sólo le dice: “Le tengo buenas noticias, por ésta ocasión lo dejaré ir, que tenga buen día” y se va.
Usted no está seguro de sí hizo algo mal, y si acaso lo sospecha no tiene idea de que hizo mal, por lo tanto, no sabe que castigo merecía y no va a apreciar ni agradecer en toda su dimensión, la misericordia que le tuvo el policía, además que como no le dijo que hizo mal, lo más seguro es que en cuanto usted vuelva a tomar el volante del automóvil, volverá a incurrir en la misma falta por la cual lo detuvieron la primera vez.
A usted ese policía en lugar de ayudarlo, lo perjudicó, no le dijo que hizo mal, y por lo tanto, no le dijo que debe dejar de hacer, no le dijo la multa ó castigo que merecía su falta y usted no sabe si la misericordia del policía fue poca ó mucha, como no entiende de que multa ó castigo lo salvó el policía al dejarlo ir, no va a apreciar lo que hizo el policía.
Ahora veamos ese mismo conductor con otro policía.
Mismo antecedente, usted conduce en un nuevo país.
Un policía lo detiene, le pide sus documentos, y le dice:
Lo detuve porque, usted iba a exceso de velocidad en una zona de escuela para niños, usted iba a 60 kilómetros por hora, cuando el límite en esta zona es de 25.
La multa por ese exceso de velocidad es de 100 dólares por cada 5 kilómetros de exceso.
Además la pena es muy severa por conducir a exceso de velocidad en zona escolar, han muerto varios niños por culpa de conductores imprudentes y aquí la ley es que además de que la persona pague la multa, debe permanecer en la cárcel durante 7 días, y posterior a eso, debe hacer trabajos para la comunidad durante 3 meses.
Además usted iba en el carril exclusivo para el autobús escolar, esa infracción conlleva una multa de 500 dólares.
Además se dio una vuelta prohibida, eso conlleva una multa de otros 500 dólares.
Además al llegar a esa esquina usted no dio el paso a un peatón que estaba a punto de cruzar, eso es otra multa de 500 dólares.
Además 2 de las faltas que cometió son graves y le quitaremos su licencia de conducir.
El hecho de que el conductor desconozca las leyes de tránsito en ese país no lo justifican de cometer las faltas.
Cuando el conductor hace cuentas del monto total que ahora debe pagar en multas, y considera el tiempo que perderá su empleo e ingresos por estar en la cárcel y hacer servicios a la comunidad, se da cuenta de que no tiene dinero ni tendrá dinero para pagar las multas.
El no pagar las multas implica que entonces tendrá que pasar más tiempo en la cárcel y en trabajos a la comunidad.
Ahora usted está sumamente preocupado por su situación y con merecida razón. Siente que es el fin del mundo para usted que pensaba que todo le iría bien.
Ahora supongamos que después de que el policía le explicó todas sus faltas y la pena que debe pagar por éstas, y ahora usted está consciente de su culpa, y de que al no tener dinero para pagar toda la multa, deberá ir a la cárcel y hacer trabajos forzosamente, el policía le dijera, que le tiene misericordia y lo dejara ir, usted estaría consciente de la gran misericordia que le tuvo, y sabría qué cosas ya no cometer en un futuro, y apreciaría la misericordia que le tuvo el policía.
Aunque en la vida real no debe funcionar así, siguiendo este caso, usted debería ser puesto ante un juez que juzgara su caso, el juez lo encontraría culpable, y si lo dejara ir libre, estaría siendo un mal juez que no hace cumplir la ley.
Usted no está exento de culpa por ignorar las leyes, y usted debe pagar por sus faltas.
Sigo el mismo ejemplo pero ahora añado que mientras usted manejaba por esa zona escolar a exceso de velocidad, salió un niño corriendo y usted lo atropelló con el auto y el niño murió.
Además de todas las infracciones y multas mencionadas anteriormente, ese homicidio por imprudencia al conducir un auto, lo hacen a usted merecedor a pasar el resto de su vida en la cárcel.
Ahora usted está deshecho emocionalmente, no tiene ya ninguna esperanza para el resto de su vida, todo está perdido.
Supongamos que en esa circunstancia el juez le dice, pues como juez tengo que hacer justicia, no hay otra opción,  un niño murió por su culpa y el culpable debe pasar el resto de su vida en la cárcel.
Luego el juez le dice:  Sin embargo, hay alguien aquí que está abogando y defendiendo su caso, y la única forma en que usted puede quedar libre es si su defensor paga la culpa de usted, pero su abogado defensor es inocente, va a cargar con una culpa de usted, y su abogado defensor ocupará su lugar, y pasará el resto de su vida en la cárcel para que usted quede libre.
Usted entonces estaría consciente de la gran misericordia que le han tenido el juez y su abogado defensor, les estaría muy agradecido y apreciaría la dimensión de su gesto de misericordia, además de que sabría qué cosas ya no hacer, sabría que usted merecía la cárcel y gracias a la misericordia del juez y el abogado usted ahora está libre, mientras un inocente ocupa su lugar en la cárcel.
Pues eso no pasaría realmente si usted estuviera en ese caso, es solo una ilustración, de cómo funciona la misericordia de Dios, como veremos con más detalle adelante.
La realidad de la misericordia y amor de Dios es mucho más grande que lo que cualquier relato de ficción pudiera ilustrar.

Otra ilustración el médico y el paciente.

Usted se siente mal y lleva varias semanas así y acude al médico.
El médico le dice que no se preocupe, que lo bueno es que su caso puede tener remedio.
Pero tiene que esperar.
Al cabo de unos días lo llama con urgencia, diciéndole que vaya al hospital pues lo debe operar en ese mismo momento.
Usted acude y sale de la operación, el médico le dice que salió bien de la operación y que todo estará bien.
Usted no tiene idea de qué cosa estaba mal con usted, ni de lo que le hubiera pasado sin la operación, no puede apreciar todo lo que hizo el médico ó alguien más por usted, como no lo puede dimensionar, no lo aprecia ni lo valora.
Mismo antecedente, pero usted acude con el médico y el médico le dice:
Usted tiene un problema grave, tiene una grave enfermedad y sólo le quedan a lo mucho dos semanas de vida.
Usted se siente muy mal, se viene abajo emocionalmente.
Pierde toda esperanza, ve el final de su vida llegar anticipadamente.
Pero el médico le dice que puede haber una solución, pero para ello se requiere de una persona que estando viva esté dispuesta a donarle un órgano para trasplante, pero en cuanto esa persona le done ese órgano sólo le quedarán unas pocas horas de vida, pues se trata de un órgano esencial para vivir.
Por lo tanto aunque existe posibilidad de salvación para usted, la probabilidad de que ocurra es mínima. Usted no puede hacer nada para salvarse, su única esperanza está en que alguien decida morir para que usted viva.
El médico le informa que harán pública en el hospital, la solicitud del órgano.
A los pocos días el médico le dice que hay un donante y le urge para ir al hospital y ser operado.
Le informa que el donante es una persona a quien le contó el caso, y ésta persona es joven, con la vida por delante y sin mayores problemas de salud, pero quiso darle a usted el regalo de la vida al donarle el órgano necesario sin pedir ni dinero ni nada a cambio.
Se realiza la operación, usted sale bien de la operación, a esta fecha se supone que usted debía estar muerto pero gracias a una persona que le dio su órgano gratuitamente, ahora usted está vivo, mientras que esa otra persona ahora ocupa el lugar que era para usted en la morgue del hospital.
Esa persona murió para que usted tuviera vida.
Usted entonces entendiendo que estaba condenado a morir, va a apreciar el gesto de genuino amor que usted no se merecía, que fue gratis para usted por parte de otra persona, que murió para que usted tenga vida, y entonces lo va a apreciar y valorar.
Pasemos ahora a ver cuál es el más grave problema al que se enfrenta todo ser humano.
Para entender ese problema debemos primero considera quién es Dios y algunos de sus atributos:
Dios es el creador de todo el universo
Dios ha creado el universo porque le plació crearlo y lo creó para tener vida.
Dios no creó el universo ni al ser humano porque se sintiera sólo ó aburrido, Dios es auto-suficiente, no tiene necesidades.
Dios al crear el universo estableció leyes morales, Dios es Santo y esto implica ley moral.
Dios es santo, vive en santidad, no hay maldad en él y no actúa con malicia, tiene perfección moral y por lo tanto aborrece al que obra maldad, aborrece a quien transgrede sus leyes morales.
Dios es el juez de toda la creación, es juez de toda la tierra y debe ejercer justicia.
Dios aborrece al pecador.
Existe un concepto no bíblico de que Dios odia el pecado pero ama al pecador.
Pero veamos esta ilustración.
Un niño está en casa y los papás le instruyen para que no juegue dentro de la casa con la pelota, y le ordenan que no moleste al gato.
Los papás salen de la casa y regresando encuentran que el niño estaba jugando con la pelota dentro de la casa y rompió varias cosas al jugar con la pelota, además llegaron y lo vieron en el momento justo en que el niño estaba torturando y haciendo maldades al gato, tomándolo por la cola y girando para una vez que tomó velocidad arrojara al gato contra la pared.
Los papás ven que el niño ha desobedecido.
Los papás ejercen disciplina y le dicen al niño que por haber desobedecido y haber hecho maldades será castigado.
El niño dice que en realidad el culpable de todo eso es el pecado, y que no lo deben castigar a él sino que deben castigar sólo al pecado. Es decir que se debe castigar el pecado y no al pecador.
Eso es absurdo, los papás, no pueden dirigirse al pecado como si este fuera una entidad viva y enojarse contra esa entidad y castigarla, es el niño el que desobedeció, el niño obró las maldades y los papás se enojan con el niño que desobedeció, y al niño desobediente y maloso es al que darán castigo con la vara, lo cual por cierto es una medida de disciplina y castigo bíblico.
“No rehúses corregir al muchacho; Porque si lo castigas con vara, no morirá” Proverbios 23 : 13.
De igual manera, es absurdo que Dios odie al pecado como si se tratara de una entidad viva y pueda castigarla y que al pecador lo deje sin castigo por su maldad.
Dios aborrece al que obra maldad, como claramente señalan varios textos bíblicos:
“Los insensatos no estarán delante de tus ojos;
Aborreces a todos los que hacen iniquidad.” Salmos 5 : 5
“Dios es juez justo, Y Dios está airado contra el impío todos los días” Salmo 7 : 11.
“Jehová prueba al justo;
Pero al malo y al que ama la violencia, su alma los aborrece.
 Sobre los malos hará llover calamidades;
Fuego, azufre y viento abrasador será la porción del cáliz de ellos.
Porque Jehová es justo, y ama la justicia;
El hombre recto mirará su rostro. ”  Salmos 11 :  5 – 7
“Porque Jehová abomina al perverso”  Proverbios 3 : 32
“Abominación son a Jehová los perversos de corazón” Proverbios 11 : 20
Además Dios no puede hacer pasar como inocente al culpable.
Como Dios es santo, ese es uno de sus atributos, aborrece al pecador, además otro atributo de Dios, es su justicia.
Dios es el juez de toda la creación y debe ejercer justicia y castigar al pecador.
Pero esto significa un grave problema para todo ser humano.
Empecemos a ver dónde están los problemas.
El ser humano es pecador.
Para entender que todo ser humano es pecador, es necesario empezar con dar un concepto y definición de pecado.
Y es normal que a partir de aquí, cuando esto se explica, es que muchas personas, que incluso se dicen ser cristianas y que acuden religiosamente cada fin de semana a una reunión cristiana, se llegan a ofender y a enojar cuando se les dice que cosa es pecado, y que si ellos están en eso, son pecadores.
Cuando esto se llegue a hablar, cosa que casi no se hace precisamente por no ofender a los asistentes a una de esas reuniones de fin de semana, es de esperar que muchos de los asistentes tomen ofensa, se enojen y se salgan de la reunión, congregación, iglesia, etc.
Todo ser humano nace con una tendencia al pecado y con esa facilidad de pecar sin tener que aprenderlo. A un niño se le tiene que enseñar a andar en bicicleta, a tocar el piano, pero no se necesita enseñarle a pecar, es algo con lo que se nace.
Y sin embargo, está en cada uno de nosotros la capacidad de obedecer ó desobedecer.
Como el niño del ejemplo anterior, sus papás le dan instrucciones, un niño desobedece, pero hay otros papás con otro hijo y ese niño sí obedece.
En cada uno de nosotros también está la capacidad de obedecer, y es por eso que Dios le dijo desde el inicio de la humanidad a Caín, que aunque el pecado está a la puerta acechando, él podía tener dominio para no caer en tentación (Génesis 4 : 7).
Y precisamente porque todo ser humano tiene la capacidad de obedecer las leyes morales de Dios y no pecar, ó bien transgredir sus leyes y pecar, es que todo ser humano es finalmente responsable de sus actos y debe rendir cuenta a Dios de los mismos.
Pero en la vida real, todo ser humano llega a pecar, desde temprana edad.
Como dice el siguiente texto bíblico:
“Ciertamente no hay hombre justo en la tierra, que haga el bien y nunca peque” Eclesiastés 7 : 20.
Las transgresiones a la ley moral de Dios, ó pecados, son las acciones que realiza el ser humano por su propia voluntad ó incluso por ignorancia, las cuales están en contra del carácter de bondad, amor y justicia de Dios.
El pecado que el ser humano comete es contra Dios, aún y cuando también lo cometa conra el prójimo, es primeramente contra Dios y su ley moral contra quien lo comete, el pecar contra Dios es algo muy grave, Dios es Santo y no tolera ni ignora ni pasa por alto el pecado. No se trata de “simples pecaditos” ni pecaditos chicos” ni de “errores” ni “malas decisiones simplemente” ni de “fallar al blanco”, el pecar contra Dios es algo muy grave, pues todo ser humano es juzgado por Dios conforme al Santo estándar moral de Dios, y nunca conforme a los bajísimos estándares morales humanos, ni conforme a la interpretación moral humana.
La persona que no se de cuenta que ha pecado contra Dios, transgrediendo sus leyes morales y que no se da cuenta de lo serio y grave que es eso, no podrá comprender que merece el justo juicio y castigo de Dios y las consecuencias que eso implica y si no comprende que está perdido y que merece el castigo de Dios, no podrá ver su necesidad de salvación, y por tanto no podrá apreciar la salvación que Dios ha puesto al alcance del pecador.
A las persona que no comprende que es pecadora y que merece el justo castigo de Dios, y que no ve una verdadera y desesperante necesidad de salvación del castigo de Dios, es fácil manipularla para que sin explicarle el problema, levante la mano, pase alegremente al frente y reze una oración sin mostrar ninguna convicción de pecado, ningún arrepentimiento y salga de ese lugar, listo para seguir viviendo una vida en pecado, pues nunca se le explicó que es el pecado, ni cuales son las consecuencias del mismo.
Pero si usted actuando responsablemente, va a exponer cual es el verdadero y más grande problema de un pecador ante un Dios santo, si usted va a enseñar esto en una congregación, prepárese, normalmente aquí es donde las personas empezaran a tomar ofensa y enojarse, si usted está leyendo esto por interés en el tema le invito a esforzarse y ser valiente para seguir leyendo, mi ánimo es mostrarle la condición de todos y cada uno de nosotros, de todo ser humano como pecador ante un Dios que es santo y sin malicia, y que odia a quienes actúan mal pecando contra El, sólo entendiendo esto primero, podremos entender después su gran misericordia y el sistema que puso a nuestra disposición para salvarnos de su ira y castigo y entender mejor la dimensión de su misericordia.
Por mencionar algunas transgresiones a la ley moral de Dios, ó pecados:
El asesinar a bebés y niños inocentes, ya sea en abuso ritual satánico ó mediante aborto programado, por no querer tener al bebé.
Invocar a ángeles, espíritus guías, demonios, por cualquier motivo, ya sea para pedir ayuda, para magia de cualquier tipo, para brujería desde brujería para enamoramientos hasta brujería para asesinatos. Esto involucra pedir guía y ayuda de alguien distinto a Dios.
Practicar adivinación, practicar la lectura y la interpretación de astrología y horóscopos, esto implica el buscar dirección de alguien distinto a Dios.
Adorar, venerar y ofrecer sacrificios a imágenes y estatuas, que representen a quien quiera que sea. Dios ha prohibido la fabricación de imágenes, estatuas y similares con el propósito de adorarlas, venerarlas y ofrecerles sacrificio y ofrendas. No importa que sea una estatua de Jesús, de una virgen, de un santo, de un humano, etc.
El cometer inmoralidad sexual, Dios diseño al ser humano para tener una unión en pacto matrimonial entre un solo hombre y una sola mujer, por lo tanto las relaciones sexuales fuera del matrimonio, fornicación, adulterio, relaciones homosexuales son una transgresión a la ley moral de Dios. Normalmente a quien tiene una esposa ó un esposo, no le gustaría que los engañara con adulterio, pero entonces cómo es que ellos si cometen adulterio, eso es tener dobles estándares morales. Simplemente la lujuria es un pecado, como lo enseño Jesús, no hace falta concretar la relación sexual, basta la lujuria para cometer una inmoralidad sexual. De igual forma es transgresión a la ley moral de Dios, la lujuria fantasiosa cometida con ayuda de ver pornografía y leer libros eróticos y el autoplacer sexual (masturbación).
A ninguna persona le gustaría que le robaran lo que es suyo, pero hay quienes no quieren que los roben y sin embargo roban a otros, el robo es una transgresión a la ley moral de Dios.
El cometer robo, mediante el método que sea, ya sea con ó sin violencia, es despojar al prójimo de lo que le pertenece y corresponde, esto incluye el pedir dinero prestado y no pagarlo, el descargar obras de internet (discos compactos, películas, libros)  que han sido puestas para venta y descargarlas ilegalmente para no pagarlas, privando al autor y distribuidor de los ingresos a los cuales tiene derecho a percibir, esto es algo en lo que algunos cristianos buscan auto-justificar su pecado de robo, argumentando que es para ministración, ó porque se trata de la palabra de Dios, pero lo hacen porque a través de internet piensan que no serán atrapados ó que no es lo mismo que entrar a una librería cristiana y robar a mano armada Biblias, libros y discos compactos.
El robo incluye, el no pagar deudas, el falsear documentación para hacerse de dinero, el robo a mano armada, la defraudación comercial y fiscal y cualquier método mediante el cual se le quite y prive de sus posesiones e ingresos a los cuales tiene derecho el prójimo.
Ya sea que la persona por robar algo utilizó un arma y mató a un inocente.
El codiciar los bienes del otro es una transgresión a las leyes de Dios.
El mentir es una transgresión a la ley de Dios, el que miente diciendo que va a pagar el dinero que pidió prestado y no muestra la mínima intención de pagar su deuda, el que miente a su esposa diciendo que no ha cometido adulterio cuando en realidad si lo ha hecho, el que miente diciendo que no tomó el dinero de la caja del negocio donde trabaja, etc.
El cometer embriaguez y drogarse, porque implica el perder el estado de sobriedad y alerta y mantener una capacidad de juicio con la que Dios dotó al ser humano precisamente para que no haga tonterías, maldades ó se meta en más problemas de los que por sí se mete.
Cuantas personas cometen maldades, causan accidentes, hacen cosas de las que luego se arrepiente, atropellan con un automóvil, agreden ó cometen lujuria,  bajo estados alterados de conciencia por el consumo desmedido de bebidas embriagantes ó por uso de drogas.
El asesinato es una transgresión a la ley de Dios.
Es el matar a una persona inocente.
Ya sea como en el aborto planeado, ya sea asesinar a alguien en un ritual satánico.
Ya sea que la persona se embriagó y condujo un automóvil en ese estado y ocasionó un choque matando a un inocente, un asesinato cometido por la imprudencia de manejar un automóvil en estado alterado de conciencia, con capacidades físicas y mentales disminuídas por el consumo escesivo de drogas tales como el alcohol.

Fácilmente te vas a identificar como pecador, en transgresiones a la ley de Dios ó pecados que has cometido anteriormente ó que incluso sigues cometiendo actualmente.
Te vendrán a la memoria pecados y transgresiones a la ley de Dios, sobre los cuales no has admitido que eres culpable y no te has arrepentido, de pecados y acciones inmorales que has cometido y por las cuales te has querido justificar, teniendo dobles estándares morales, no viendo y admitiendo tu culpa, pero no deseando que otros te lo hagan.
Puedes ir entendiendo la gravedad del pecado y la maldad del pecador si te pones en la situación del que sufre el daño.
Por ejemplo a ti no te gustaría que siendo inocente te matara un borracho que va conduciendo automóvil, ó que tú que has ganado tu salario y lo has cobrado, llegue alguien y te robe y te mate.
Esos son solo algunos ejemplos de transgresiones a la ley de Dios, pero obviamente hay muchos más, muy fácilmente se pueden encontrar más de una docena en los que has incurrido y por los cuales debes admitir tu culpa y arrepentirte de ellos y dejar de cometerlos.

El criminal y el juez.

Ahora te voy a poner un ejemplo.
Llegas a tu casa después de una jornada de tus labores diarias, y encuentras autos de policía y te enteras que han capturado a un asesino.
Es un hombre que mató a todos los miembros de tu familia, los mató a puñaladas, a las mujeres las violó antes de matarlas, la policía lo atrapó aún con el cuchillo en las manos ensangrentadas, hay mucha evidencia contra él, además ya confesó su crimen.
El hombre es culpable sin lugar a duda.
A ti te no te gustaría que le hicieran eso a tu familia, pues tampoco lo deberías hacer con la familia de otro.
Pero ahora llevan al criminal asesino ante el juez.
¿Ahora qué crees que hará el juez? ¿Crees que el juez deba hacer justicia y castigar al asesino?
¿Merece el asesino que violó a las mujeres de tu familia y luego las mató, salir libre ó ser castigado?
¿Merece el que comete crímenes ser castigado ó ser dejado sin castigo y dejarlo ir libre?
Supongamos que estás presenciando el juicio del asesino que mató a tu familia.
Llega el juez, escucha el caso, comprueba la evidencia del crimen y luego dice:
Es cierto que el hombre aquí presente es culpable de violaciones y homicidios, pero soy un juez filantrópico, soy una persona que amo a los seres humanos y aunque el hombre es culpable de haber violado y matado mujeres y haber matado a los niños y hombres de esa casa, aún así como yo amo a los seres humanos, lo dejaré ir libre sin castigo alguno.
¿Tú dirías que ese juez es buen juez ó un mal juez?
El juez está para hacer justicia y castigar al culpable y si no lo hace es un mal juez, no sirve como juez y no está haciendo cumplir la ley.
Suponiendo que el criminal dijera que lamenta haber matado a las personas ó que estaba drogado, ó que desconocía que el homicidio era un delito en ese país, de ninguna manera lo exenta de que sea juzgado y castigado, incluso si se arrepintiera genuinamente su arrepentimiento no puede borrar sus crímenes ni devolverle la vida a tus familiares asesinados.
Un juez como el de este ejemplo, es una abominación ante Dios.
“El que justifica al impío (malvado) y el que condena al justo, ambos son una abominación a Jehová” Proverbios 17 : 15.
El juez de este ejemplo debía aplicar la ley y castigar al criminal según la ley, que puede ser resto de vida en prisión ó la pena de muerte, que es el matar a un culpable lo cual es una muerte justificada por ley y de hecho es algo que Dios puso en sus leyes para el antiguo pueblo de Israel.
Pero tratándose de jueces y leyes humanas, no le pueden dar al criminal un castigo mayor que el de su resto de vida en prisión ó la pena de muerte.
Pero Dios como creador del universo y juez de todo el universo sí le puede dar a ese criminal el castigo que se merece, el ser torturado sin fin en el lago de fuego y azufre, no por violar las leyes de un país, sino por violar las leyes de Dios creador del Universo, del Dios que no tiene principio ni fin, del Dios que es juez de todo el universo.
Por eso es que el castigo que merece todo ser humano que transgrede las leyes de Dios, es la tortura sin fin en el lago de fuego y azufre.
El castigo primero del pecador es la muerte, pero como todo ser humano llega a morir físicamente, el castigo verdadero llega después de la muerte física (primera muerte) y es llamada la segunda muerte que es ser echado al lago de fuego y azufre para ser torturado sin fin por haber transgredido las leyes de Dios.(Apocalipsis 20 : 11 -15=
“La paga del pecado es la muerte” Romanos 6 : 23

No hay comentarios:

Publicar un comentario